Tal vez el gritar ayude
por que la paciencia nunca.
Quizás si grito alcances a escucharme
en tu mundo rebuscado, ilógico.
Debería incrustarme en la pared
quedarme plano, frío, ambiguo,
nadie notaria, nadie escucharia el quejido
Me pintarian de blanco y colgarian cuadros.
O meterme en en las aspas del ventilador
Dar vueltas hasta perder la conciencia
así no recordaria quien eres.
Girando la vida es simple, deja de moverte.
Se que te escondes en algún lugar,
se que estás escondida aquí,
¿no sientes las mordidas en tus labios
cuando habitas en mi lápiz?
¿No sientes como te rompo los oidos
cuando te metes en la caja del piano?
